Descubrí los alfajores en la pastelería de al lado de mi oficina gracias a una amiga que compra docenas y docenas para su hijo que es fan de estos deliciosos bocaditos. Desde que los probé, quedé completamente fascinada por su delicioso sabor y su textura tan suave y me hice el firme propósito de investigar una rica receta para aprender a hacerlos.
Siempre pensé que los alfajores eran originalmente argentinos, pero buscando la receta y preguntando, me encontré con que el origen de estas delicias es árabe, al igual que el turrón, el mazapán y el almíbar. Posteriormente, esta tradición pasó a Andalucía en España donde es un postre que se disfruta más en Navidad y después se popularizó en Argentina y en otros países de Sudamérica, ya con algunas variaciones y donde se consume todo el año.
Esta receta es precisamente "más americana", ya con muchas variaciones de la receta original pero igualmente deliciosa y les aseguro que si se animan a hacerla, no se van a arrepentir. La combinación de sabores entre la galleta, el dulce de leche y el coco rallado, le dan un sabor exquisito.
INGREDIENTES:
200 gr. de harina
300 gr. de fécula de maíz
1/2 cucharadita de bicarbonato
1 1/2 cucharadita de polvo para hornear
250 gr. de mantequilla
150 gr. de azúcar
3 yemas grandes
1 1/2 cucharada de cognac
Ralladura de un limón
Para el relleno:
Dulce de leche o manjar de buena calidad
Coco rallado
PROCEDIMIENTO:
Tamizar y mezclar los ingredientes secos (harina, fécula, bicarbonato y polvo para hornear). Aparte, batir la mantequilla, agregar el azúcar, las yemas una a una, el cognac y la ralladura de limón.
Sobre la mesa de trabajo, mezclar todos los ingredientes y formar una masa suave sin amasar demasiado. Meter la masa a la nevera por una hora.
Precalentar el horno a 180° C.
Sobre la mesa de trabajo espolvoreada con harina, extender la masa con ayuda de un rodillo hasta alcanzar 1/2 cm de espesor. Cortar con ayuda de un cortador redondo, círculos de 4 cm de diámetro aproximadamente y colocar sobre una charola para hornear preparada con un tapete de silicón o papel encerado.
Hornear unos 10 minutos o menos, sólo hasta que las galletitas formen piso, pero no se doren. Pasarlas a una rejilla para que enfríen. Después formar los alfajores, uniéndolos con dulce de leche en el medio y armar de a dos.
Al final, untar dulce de leche también por los bordes y girar con cuidado por el coco rallado para que se pegue.
La consistencia que debe quedar es muy suave, no deben estar dorados, deben deshacerse en la boca y definitivamente, quedan y saben mejor si se preparan de un día para otro.
Espero que se animen a prepararlos y me dejen sus comentarios, no van a arrepentirse.
Muchos saludos,























